jueves, 2 de julio de 2015

LA SONRISA DE LA CORISTA.



Para Enrique Santos Dicépolo el Tango: “Es un pensamiento triste que se baila“

Y allí está el tango. La música se enreda en las paredes, se mezcla entre las piernas, regresa y se hace compás en las cosas que están por decir, en el ritmo que expresan las manos, el vientre, la mirada y todo su cuerpo se presta para tanguear.

Otros miran, se dejan seducir por un baile que toma cuerpo en la media luz de la sala. En el detalle seductor, en la letra bailando amores imposibles,  amores posibles.

Las letras declaran, se dejan escuchar en el cuerpo que baila y otra vez trepan por las paredes para encontrar algún amor perdido en la noche tan corta. Bailan y bailan las palabras. "Cabriolean" las caderas sobre ellas. Cabalgan las frases, la música, la notas sobre el cuerpo de la tanguera, se deslizan, regresan de su vientre,  de sus piernas en ángulo sobre tacones imposibles. Terminan en la mano marcando un estremecimiento, un aire perdido. Dedos, ojos, cabello fluyen hacia su cadera que recoge un suspiro como exclamación última, al hacer el amor. De regreso, en una vuelta, sus rodillas oprimen el aire. Lo liberan en un golpe cerrado de muñeca, lo hechizan.


El tabaco apenas termina, esa cualidad del tango de hacer pasear el humo por los dedos y regresar con el trago de ron. El humo crea bailarinas de humo que danzan y no se dejan atrapar, se pierden en su peso.  Ella y el tango, tienen el mismo  peso que el alma.

Ella se desliza sobre su baile y, nos robamos miradas que parecen encuentros, se esquivan como las esquinas de las mesas, y otra vez nos encontramos. No se sabe si por diversión, por eje de miradas,  ángulos visuales elegidos al azar. Baile y mirada, movimiento, cortejo.
La voz en cascada, “Malena canta el tango como ninguna / y cada verso pone su corazón” La Malena que baila, corta y afila, enamora en sus movimientos, continúa libre, mujer que describe su libertad. “A yuyo de suburbio su voz perfuma. /Malena tiene pena de bandoneón”

Salgo de la sala, solo, solo y  con una foto de móvil movida, y nada, nada. La foto no puede detener el movimiento de la tanguear, nadie puede detener su alma. 

Ella, no es una foto congelada, es un recuerdo febril que danza en mi imaginación.


miércoles, 24 de junio de 2015

TAKBAR HADDI, MUJER SAHARAUI EN HUELGA DE HAMBRE



TAKBAR HADDI, MUJER SAHARAUI EN HUELGA DE HAMBRE EN LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, MADRE DE MOHAMED LAMIN HAIDALLA, ASESINADO EN EL AAIÚN, MARRUECOS. SU MADRE SOLO PIDE SU CUERPO
CANTA GARAZI. ESTE ES UN LUGAR ESPECIAL.